viernes, 27 de noviembre de 2020

Se retiró a los 37 años ...

 


Gioacchino Rossini  (1792/1868) es uno de los músicos más famosos del siglo XIX. En España  tuvo gran popularidad, tanto por  sus óperas “bufas” como por sus aportaciones al mundo de la ópera “seria”, y siendo muy poco posterior a Mozart y contemporáneo de Beethoven, se le consideraba “el mejor músico de todos los tiempos”…
Entre 1815 y 1822, compuso dieciocho óperas, y en 1816, compuso la que se convertiría en su obra más conocida: El barbero de Sevilla. Ya existía una ópera popular con ese título de Paisiello y la versión de Rossini recibió curiosamente el mismo título.
Al contrario que otros compositores de su tiempo, Rossini tuvo fama y riqueza desde el principio. El “Cisne de Pésaro” era gran aficionado a la gastronomía y otros placeres…
A la edad de 37 años, tras el estreno de “Guillermo Tell” en 1829, Rossini entró en una larga etapa de inactividad creadora.  
Tras veinte años de una brillante actividad de producción, se sumió en un período de sorprendente vacío en los cuarenta años que transcurrieron hasta su muerte en 1868.
Aunque no volvió a componer otra ópera, no abandonó el mundo musical y se hizo cargo de la dirección del Théâtre-Italien de París y del Liceo de Bolonia,  y siguió componiendo algunas obras breves y música religiosa. Una de las pocas obras tardías de Rossini fue su Petite Messe Solennelle, estrenada en 1864. Hay que escucharla para calibrar la genialidad del compositor. En el mismo año, Napoleón III lo nombró gran oficial de la Legión de Honor.
Un historiador observa que, aunque el relato de la vida de Rossini entre 1830 y 1855 resulta deprimente, «no es exagerado decir que, en París, Rossini volvió a la vida».
Son muchas las teorías que tratan de dar respuesta a este silencio en un artista consagrado, desde el hastío hasta la falta de necesidad, dada la riqueza que ya había acumulado, algunos creían incluso que temía compararse a los nuevos talentos musicales…
Lo cierto es que, ya mayor, Rossini comentaba “Después de Guillermo Tell, un éxito más en mi carrera no añadiría nada a mi prestigio; en cambio, un fracaso podría afectarlo. Ni tengo necesidad de más fama, ni deseo exponerme a perderla”.
En Economía, en el Mundo de los Negocios, y sobre todo en política ¿No deberían aplicar esta reflexión?

Mark de Zabaleta


viernes, 20 de noviembre de 2020

Es lamentable que un gobierno "socialista" no lo sepa ...

 


El cuadro macroeconómico deja claro que nuestro país está viendo un drástico desplome de los ingresos públicos por la caída del consumo, la inversión, los beneficios empresariales y las rentas de los ciudadanos. Y el gasto en prestaciones sociales de todo tipo, y el desempleo principalmente, se dispara.

Pero el Gobierno de coalición no baja la presión fiscal. Como mucho hemos visto simplemente medidas relativas al aplazamiento de pagos de impuestos y cotizaciones sociales y liquidez a través del ICO.

Y muchas empresas pequeñas y, fundamentalmente los autónomos, se ven abocados al cierre. Los ERTES prorrogados hasta el 31 de enero de 2021 son un paño de agua caliente. Se han cobrado tarde, mal, y … muchos prefieren renunciar a ellos y despedir a sus empleados

Pero dejar de exprimir a empresas, autónomos y trabajadores no se contempla en los planes del Gobierno. A diferencia de otros países que sí han rebajado la carga fiscal a través de una directa bajada de impuestos.

El caso del I.V.A. de las mascarillas ha puesto en evidencia la situación. Aunque muchos países ya tenían un impuesto “0”, un gobierno ¿socialista? Ha preferido el sacrificio de muchas familias antes que reducir el impuesto utilizando cualquier excusa “europea” … para hacerlo en el último momento.

La Curva de Laffer lo deja muy claro. Si el tipo impositivo es cero, los ingresos fiscales serán también nulos. Si por el contrario los tipos impositivos son del 100% los ingresos fiscales también se anularán, nadie trabajaría para pagar el 100% a Hacienda…

Es lamentable que un gobierno teóricamente “socialista” no lo sepa …

 

Mark de Zabaleta

 

 

 

 

viernes, 13 de noviembre de 2020

La Censura del Gran Hermano ...

 


Ciertamente las redes sociales pueden prestarse a todo tipo de artículos, comentarios y opiniones. Y, por supuesto, algunos temas pueden ser objeto de censura.

Pero tampoco se trata de matar moscas a cañonazos.

Llevo años publicando citas de distintos personajes que siempre han sido utilizadas para ilustrar distintas situaciones.

Y, ahora, en noviembre de 2020, me comunica Facebook la censura de una cita de G. (no lo puedo poner) que decía aquello de

“Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá.”

Te dan a elegir si aceptas la censura, para que nadie pueda leer semejante “amenaza” social, o te bloquean durante varios meses sin publicar …

Por supuesto que hay que aceptar este “borrado” profiláctico …

Wikipedia dice que Paul Joseph G.​ (Rheydt, 29 de octubre de 1897-Berlín, 1 de mayo de 1945) fue un político alemán que ocupó el cargo de ministro para la Ilustración Pública y Propaganda entre 1933 y 1945. Obtuvo su doctorado en Filología Germánica en la Universidad de Heidelberg en 1921.

Y todo lo que dijo y todo lo que se cite de G. está prohibido por la censura del siglo XXI …

Por la misma lógica, es obvio que ya no voy a poner ninguna cita sobre los Reyes Católicos, por la expulsión de los judíos de España, ordenada en 1492 por Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, mediante el Edicto de Granada con la finalidad, según el decreto, de impedir que siguieran influyendo en los cristianos nuevos para que estos judeizaran a toda la cristiandad …

No se trata de manifestar ninguna opinión sobre ninguno de los personajes que han dicho frases famosas, simplemente se informa de lo que dijeron en otros siglos.

Pero da igual, porque la libertad está siempre sometida a quien tiene la sartén por el mango. Y Georges Orwell lo expresó claramente en su novela 1984.

Muchos analistas detectan paralelismos entre la sociedad actual y el mundo de 1984, sugiriendo que estamos comenzando a vivir en lo que se ha conocido como sociedad orwelliana, una sociedad donde se manipula la información y se practica la vigilancia masiva y la represión política y social.

Y la censura en poner una cita como la de “Miente, miente, miente que algo quedará”

lo demuestra claramente. No se permite citar a G. en Facebook …

 

Mark de Zabaleta

 

 

 

viernes, 6 de noviembre de 2020

El gran Paganini ...

 


Niccolò Paganini nació en Génova el 27 de octubre de 1782 y falleció en Niza el 27 de mayo de 1840. Se le considera el mejor violinista que haya existido.

Nació en una época de muchas supersticiones. Cuando Paganini era muy pequeño, su padre, Antonio Paganini, se dio cuenta de su gran talento y le dio clases de violín. Como tenía los dedos y los brazos más largos de lo normal, ello le permitía hacerse construir un arco más largo y abarcar más espacio en las cuerdas; y sus interpretaciones eran espectaculares. A los 9 años dió su primer concierto en el que interpretó una obra propia e impresionó tanto al público que éste recogió fondos para que fuera a estudiar con un profesor de prestigio: Allesandro Rolla, en Parma. Cuando Rolla le escuchó tocar le dijo que él no tenía nada que enseñarle.

Ya desde 1812 se le consideraba un virtuoso del violín demostrando su talento como compositor e intérprete al incluir nuevas técnicas que parecían imposibles y endiabladas.

Entre 1829 y 1831 se reunió con Goethe, Heine y Schumann. Después empezó a viajar por Inglaterra, pero su fama hacía muy caro poder asistir a sus conciertos … Aun así, la gente hacía todo lo posible por verle tocar, pues aparte de ser un violinista prodigioso, tenía una forma muy peculiar de tocar por su conformación biológica especial y por su muy particular manera de interpretar …

Sus obras más importantes son: los conciertos para 1 y 3 de violín N°1 y Nº3  "La campanella" y sus caprichos. Estos últimos inspiraron a compositores como Liszt, Brahms y Rachmaninov. El “movimiento perpetuo” de Paganini es una genialidad.

En su juventud, como de niño había sido pobre, el dinero lo malgastaba en juego y mujeres, sin dejar de comprar buenos violines; Stradivarius y Amati …

Se dice que tuvo muchas amantes, entre ellas Elisa y Paulina, hermanas de Napoleón Bonaparte; pero finalmente se casó con la bailarina Antonia Bianchi, madre de su hijo Aquiles (que fue quien recopiló toda la obra de su padre). La gente no sabía que no dudaba en ayudar a quien le hiciera falta, como a Berlioz, a quien acababa de conocer. Le dio un cheque por valor de veinte mil francos, para ayudarle a salir de su penuria económica.

Dada su frágil naturaleza, tuvo varias enfermedades. Tenía tos, debilidad y molestias digestivas a causa de un extreñimiento crónico. Para calmar estos síntomas recibió “calomel”, un laxante con gran cantidad de mercurio. Paganini abusó de este medicamento y sus síntomas se fueron haciendo más graves y molestos a causa del mercurio, y empezaron a complicarse desde sus 36 años hasta el fin de sus días. En 1831 comenzó a padecer una disfonía que se completó en 1837, quedándose completamente mudo. Finalmente falleció en 1840 a causa de todos estos síntomas desarrollados.

“Nadie pregunta si se ha oído a Paganini, sino si se le ha visto” (Paganini)

 

Mark de Zabaleta

 

viernes, 30 de octubre de 2020

El Gran Hermano nos controla ...

 


Cuando George Orwell escribió su novela premonitoria en 1948, la Guerra Fría dividía al mundo en dos bloques: Estados Unidos y sus aliados occidentales, contra la URSS y sus estados satélites. En este contexto, el escritor imaginaba Oceanía, un inmenso país al que se sumerge en un futuro próximo, en 1984 (obteniendo 84 invirtiendo las cifras de 48), y que somete a un régimen totalitario. El estado, a través del Partido, monitoriza y controla a sus habitantes, sus pensamientos y acciones, mientras los mensajes de propaganda se difunden constantemente en las calles e incluso en los hogares. Winston Smith, el personaje principal, es un empleado del Ministerio de la Verdad, donde tiene la tarea de reescribir la historia para difundir la “verdad” que quieren las autoridades para someter a los ciudadanos … a través de esa propaganda en bucle.

A lo largo de 1984, George Orwell describe el tipo de sociedad que podría surgir si todo esto se convirtiera en la norma. Para él, esta mentalidad de control seduce mucho más a las clases sociales cultivadas y a los expertos que a la gente corriente. En '1984' imagina cómo sería un mundo en el que todo pensamiento sea realmente la expresión de la ideología de la clase dominante.

Vigilancia, privación de libertades, poder totalitario ... Los temas desarrollados en 1984 recuerdan mucho, para algunos, al mundo del Covid-19. En Google, las búsquedas vinculadas a 1984 se dispararon tras el anuncio del encierro de marzo. En las redes sociales, la enfermedad ahora se denomina Covid-1984. "Las cifras no dicen la verdad, las pruebas son una mierda y las máscaras no funcionan, y los políticos engañan a la población”. “Cuando queremos matar a nuestro perro, decimos que tiene rabia, cuando queremos matar la economía, decimos que tiene el Covid-1984” …

¿Habrá algo de cierto en todo esto? Ciertamente, parece claro que el Covid-19 es una enfermedad creada en un laboratorio y que muchos políticos la han utilizado para ganar votos.

En España, sin ir más lejos, Pedro Sánchez se ha mantenido en el puesto sin problemas a pesar de una nefasta gestión de la pandemia, e incluso mejora su imagen electoral.

Hospitales colapsados, falta de sanitarios y de medios, e imposibilidad de ser atendido por un médico para cualquier enfermedad que no sea el Coronavirus … son una constante.Y, para colmo, la señora Ayuso, del PP, construye un hospital para el Covid-19 sin tener ni médicos ni sanitarios (sólo tendrá pacientes …). Y Pablo Casado lo aprueba …

¿Se imaginan el Covid-1984 gestionado a nivel nacional por el PP? El Gran Hermano nos vigilaría mucho más …

No existe una pandemia sanitaria en la novela 1984. Hay algunos puntos en común, como las restricciones a la libertad: cierre de gimnasios, fin de salidas, el control de datos con la aplicación Radar Covid … Gran Hermano nos vigila.

Mark de Zabaleta

 

 

 

viernes, 23 de octubre de 2020

La hipocresía en estado puro ...

 


Cuando el Partido ¿Popular? de Mariano Rajoy tuvo la mayoría absoluta hizo lo que le dio la gana con la ¿Justicia?, e impuso su control parlamentario para aprobar en solitario una reforma exprés del Poder judicial a su medida.

En julio de 2013 se modificó la composición, el nombramiento y las funciones del Consejo del Poder Judicial. Hasta entonces Congreso y Senado elegían por una mayoría de tres quintos los vocales del CGPJ. Diez por cada cámara. Con la reforma del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, bastaba con que el Ejecutivo obtuviera esa mayoría reforzada en una de las dos cámaras …

Esto permitió al Gobierno “mariano” renovar en solitario a la mitad del Poder Judicial sin contar para nada con el resto de partidos, indispensable hasta ese momento, y que aún sigue vigente.

Los grupos parlamentarios en el Gobierno han registrado la proposición de una ley orgánica para reformar el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que permita desbloquear su renovación, bloqueada por el PP.

Y Pablo Casado acusa a Pedro Sánchez de querer "liquidar la separación de poderes" (exactamente los que ellos hicieron en 2013…), y ha anunciado que acudirá al Tribunal Constitucional y a los Tribunales Europeos. La hipocresía en estado puro…

Platón decía: “Yo declaro que la justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte”, y el Partido Popular se encargó de demostrarlo. Ahora no quieren renovar esa justicia que ellos controlan porque quedan por “arreglar” sus problemas judiciales, Gürtel y Kitchen …

Pero la hipocresía continua, porque, ante la moción de censura de Vox, un partido que permite al PP gobernar en Madrid, Murcia y Andalucía, Pablo Casado ha sacado pecho dando lecciones de moderación y votando No, y Pedro Sánchez se ha “bajado los pantalones” para anunciar que deja aparcada la ¿reforma? para negociar con el PP.

¿Ustedes creen que el PP va a permitir que le quiten el control de la Justicia?

Parece que la reforma de la ley en 2013 no fue discutida por una Europa que ahora no ve bien que se repare ¿no les suena raro?...

Montesquieu ya lo dijo: “Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa”.

Pero los problemas judiciales de Gürtel y Kitchen, con los que Pablo Casado no tiene nada que ver (aunque ya era diputado por Ávila), le pueden costar caro a sus ambiciones políticas. Ya saben, el fin justifica los medios …

 

Mark de Zabaleta

miércoles, 21 de octubre de 2020